presencia se fisuras y grietas, que deben ser controladas mediante la dis

posición del llamado “acero de contracción” o juntas. • Por no calcular de manera apropiada todos los esfuerzos y confiarse en los programas tecnológicos. • Por no dimensionar apropiadamente los elementos estructurales y no disponer apropiadamente el refuerzo. • Por imprecisiones en los métodos de cálculo o en las normas. • Por no especificar la resistencia y características apropiadas de los materiales que se emplean (concretos y aceros). • Por no tolerar deformaciones excesivas en el cálculo. • Por falta de detalles constructivas en los planos. • Por falta de integración de las necesidades totales de la estructura (redes hidrosanitarias, ventilación, iluminación, necesidades de los clientes). • Modificaciones en obra no acordadas con los diseñadores • Mal diseño: una de las causas más comunes de la falla estructural es un mal diseño. Esto significa que alguien cometió un error de cálculo al diseñar el edificio, los datos fueron imprecisos, se utilizaron los materiales incorrectos o alguien ignoró el modo en el cual el estrés impulsivo afecta la construcción. Los ingenieros son los responsables de este tipo de fallas ya que son los que crean y diseñan los planos -fallas por materiales Como fallas más usuales por materiales, se pueden distinguir las siguientes: • Por selección inapropiada y falta de control de calidad de los ingredientes de la mezcla • Por no diseñar o dosificar adecuadamente la mezcla.
• Por no respetar las tolerancias permisibles en el asentamiento de la mezcla. • Por utilizar agregados de tamaño equivocado. • Por utilizar exceso de aire incluido. • Por adicionar agua sin control a la mezcla. • Por no disponer de un factor de seguridad apropiado en el diseño de la mezcla. • Por no usar la curva de relación agua/material cementante de los materiales disponibles. • Por utilizar poco cemento (mezclas pobres o porosas), o por emplear exceso de cemento (mezclas ricas con alta contracción y fisuración. • Por usar mezclas pastosas (con exceso de mortero) o piedrudas (con exceso de agregado grueso). Este tipo de mezclas tiene alta tendencia a la segregación y a la exudación. • Por retardos excesivos en el fraguado. El retraso en el fraguado de un concreto, puede traer como consecuencia la formación de fisuras por asentamiento y/o contracción plástica; pero, además, puede afectar la adherencia mecánica entre el acero de refuerzo y el mismo concreto. • Por la presencia del fenómeno de falso fraguado, que tiende a inducir un incremento en el agua de mezclado con la consecuente alteración de la relación agua/material cementante. • Por fraguados acelerados que generan estructuras de pega pobres y por lo tanto bajas resistencias mecánicas. • Por bajas resistencias en el concreto de calidad al concreto, con lo cual se desconoce su capacidad resistente y su comportamiento. • Por acero de refuerzo de calidad inapropiada o por insuficiencia en los anclajes y/o longitudes de desarrollo.
• Por no contar con suficientes ensayos de laboratorio que aseguren la calidad de los materiales constitutivos y la resistencia esperada de la mezcla. -fallas por construcción Existen muchos sistemas de construcción de estructuras de concreto reforzados y prees forzado, que en muchos casos demandan una metodología y unos cuidados específicos. Es decir, que debe haber una experiencia previa, unos cuidados y unas calificaciones de la mano de obra, un control de calidad y unas precauciones que permitan obtener la calidad especificada. Sin embargo, las fallas más comunes por los aspectos constructivos se dan por las siguientes causas: • Por no calcular y diseñar la formaleta. • Por defectos o deformación de la formaleta. • Por no respetar las tolerancias dimensionales permisibles en los elementos. • Por no inspeccionar la formaleta antes del vaciado, para verificar su integridad y estabilidad. • Por no colocar apropiadamente ni asegurar el acero de refuerzo, permitiendo el desplazamiento durante el vaciado. • Por no respetar la separación de barras y el recubrimiento de norma, mediante el uso de separadores adecuados. • Por no inspeccionar el acero de refuerzo antes del vaciado, para verificar el cumplimiento de los planos y especificaciones. • Por utilizar malos procedimientos de izaje y montaje de elementos prefabricados, con lo cual se inducen deformaciones no previstas, impactos, u otras condiciones que alteran sus propiedades. • Por inadecuada interpretación de los planos. • Por malas prácticas de manejo, colocación y compactación del concreto.
• Por inexistencia o falta de juntas apropiadas de contracción, dilatación o construcción. • Por no adelantar procedimientos adecuados de protección y curado del concreto. • Por precargar la estructura antes de que el concreto tenga suficiente capacidad resistente. • Por picar o abrir huecos en la estructura para soportar o conectar instalaciones anexas a la estructura. • Malos cimientos: la estructura puede estar diseñada y construida de manera adecuada, pero si está sobre cimientos malos, pueden ocurrir fallas. Uno de los ejemplos más conocidos de un edificio con malos cimientos es la Torre Inclinada de Pisa. Los malos cimientos causan que un edificio se hunda o incline mientras la tierra se desplaza debajo de él. Este desplazamiento altera la distribución del edificio de modo que la construcción y el diseño cambian, sin cumplir con las especificaciones necesarias. • Columna corta: Cuando a una columna se le adhiere un muro este restringe su movimiento normal ante un evento sísmico, lo que ocasiona que la parte libre de la columna se vuelva frágil y en consecuencia da deformaciones o daños graves al elemento. “Columna corta es aquella que está parcialmente arriostrada por algún elemento rígido, o cuando su resistencia es inferior a la resistencia de las vigas que se apoyan en ella”. “Las columnas cortas se originan cuando algún elemento, comúnmente las paredes, se encuentran adosadas a las columnas, restringiéndolas hasta dónde llega la altura de las paredes”. -fallas por operación de las estructuras El comportamiento real de una estructura y su seguridad bajo las cargas y condiciones previstas de servicio, se fundamentan en un buen diseño, el uso de los materiales indicados, y la calidad de la construcción. Existe un periodo de tiempo para el cual la estructura se considera vigente hasta que se completa un cierto y determinado nivel aceptable de deterioro, bajo las condiciones de uso. Sin
embargo, en la práctica la vida útil de servicio, puede acabar antes del tiempo previsto por “abuso” de la estructura (por ejemplo: incremento de las cargas permitidas o acción de fenómenos accidentales como impactos, explosiones, inundaciones, fuego, u otras); o por “cambio de uso” (por ejemplo: cambio de las cargas de servicio y cambio de las condiciones de exposición). Sin embargo, hay que reconocer que las condiciones de servicio y el envejecimiento y deterioro de los materiales como el concreto, en realidad, son impredecibles. Cargas extraordinarias: los edificios están diseñados para soportar condiciones específicas. Cuando se exceden estas condiciones, pueden ocurrir fallas estructurales. La causa principal de falla estructural son las cargas extraordinarias debido a las condiciones climáticas o a otros fenómenos naturales. Algunos ejemplos de cargas extraordinarias incluyen la fuerza de los vientos huracanados, los terremotos, y la acumulación de hielo y nieve. Los edificios que están construidos en áreas que son propensas a sufrir estos problemas están diseñados para soportar estas fuerzas y se construyen de manera muy sólida. Sin embargo, algunos tipos de cargas extraordinarias no pueden anticiparse y suceden fallas estructurales. -fallas por falta de mantenimiento Las condiciones de servicio y el envejecimiento y deterioro de los materiales como el concreto, en la realidad, no son totalmente predecibles; y por lo tanto, para mantener la confianza en la integridad estructural, el comportamiento, la funcionalidad, la estabilidad, la durabilidad y la seguridad, es necesario realizar unas inspecciones rutinarias que derivarán en la necesidad de un mantenimiento, reparación, rehabilitación o refuerzo de la estructura. En la práctica, después de la puesta en servicio de una estructura, debería iniciarse el mantenimiento de la misma con una inspección preliminar y con base en ello y en las condiciones de operación del proyecto elaborar un “Mantenimiento”. Este mantenimiento, puede
ser preventivo, correctivo o curativo según el grado de deterioro o de defectos que exhiba la estructura. El mantenimiento preventivo contempla los trabajos de reparación necesarios para impedir posibles deterioros o el desarrollo de defectos ya apreciados. El mantenimiento correctivo, hace referencia a la restitución de las condiciones originales del diseño, de manera tal que se restablezcan los materiales, la forma o la apariencia de la estructura. El mantenimiento curativo, tiene lugar cuando hay que reemplazar porciones o elementos de una estructura, por deterioro o defecto. La demolición reparación de miembros estructurales son técnicas empleadas para practicar el mantenimiento curativo.

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